domingo, 4 de julio de 2010

Rascaldillo

Las hormigas peleadoras

Había una vez unas hormigas muy peleadoras, les gustaba ir en grupo y agarrarse a combos con otros bichos. Todas eran serias y con cara de aburridas, veían un caracol y allá partían, le pegaban y regresaban, veían una china y allá partían a pegarle puñetes. Les pegaron a todos los bichos, y estaban aburridas, partieron a la playa y se sacaron fotos con chaqueta de cuero. Una hormiga se acordó que el mundo no termina en el campo, también existía algo que se llama ciudad, alentó a sus amigas a ir, "imaginen cuantos bichos aturdidos deben haber allí" decía con seguridad. Y para la ciudad encaminaron, conversando, empujándose, mirando el horizonte.
Ya en la ciudad, no encontraban mas bichos que personas, no querían pelear con ellas y comenzaban a cabrearse, hasta que de pronto, a lo lejos, allá, vieron un bicho gordo, verde, quieto, podía tratarse de una oruga, que sabían ellas, solo querían pegarle combos y ser choritas, corrieron todas, con cara de mañosas a pegarle a este bicho, pero no era un bicho, quedaron pegadas y murieron, era un chicle de menta.